EL
GERENTE DE HOY.
A medida que transcurre el siglo XXI las tendencias
cambian y causan impacto dentro de la cultura organizacional. Los enfoques
gerenciales que han surgido se han ido modificando sustancialmente, Estos
cambios son el de eficiencia por eficacia ya que la eficacia requiere hacer
nuevas cosas que generen valor y que rompa con los viejos paradigmas,
permitiendo crear organizaciones inteligentes, que ésta, no se limiten a un
aprendizaje adaptativo que le permita sobrevivir y adaptarse a los cambios,
sino que es capaz de desarrollar un aprendizaje generativo, concepto que exige
la desintegración de la figura del líder único en favor de un liderazgo
compartido y potenciador. Es por tanto que el gerente de hoy es una persona
incansable, trabajadora, no tiene horarios, pues cada segundo de su vida vive
entregado en cuerpo y alma a su empresa, tiene sed de triunfo, unas ganas
enormes de seguir siendo el número uno, todos los días aprende cosas nuevas, su
mente está enfocada en el negocio para hacerlo mas productivo, para mantener a
los clientes cautivos, para atraer clientes nuevos, para hacer que su sucursal
sea la que más venda, la más limpia, la más ordenada, es perfeccionista, y
autocrítico, se exige demasiado porque sabe de su capacidad, sabe de lo que es
capaz, es una persona segura de sí misma, decide cuando tiene que decidir, no
acostumbra a dejar las cosas para mañana, hace todo hoy, tiene en cuenta que el
enfoque de liderazgo ha cambiado profundamente, pues hemos evolucionado de un
liderazgo de obediencia y control a una transformación de líderes abiertos y
participativos que le permitan establecer y desarrollar relaciones con otras
personas y se mantiene informado de todo a su alrededor, para actualizarse de
todo en cuanto se refiere a negocio.
Es por esto que el gerente de hoy no puede ser un
especialista sino que debe ser un gerente integral. En el libro “La Gerencia Integral” de Jean-Paul Sallenave
, el autor explica que la gerencia integral; Es el arte de relacionar
todas las facetas del manejo de una organización en busca de una mayor
competitividad. Señala este autor, que para un
gerente pueda tomar buenas decisiones, debe ser a la vez estratega, organizador
y líder. El gerente estratega es el que se pregunta ¿hacia donde vamos? y
diseña el futuro en vez de aceptarlo.
Finalmente,
el gerente líder se encarga de manejar y comprender a los empleados,
manteniendo una visión clara de los objetivos y metas de la organización.
Todo
lo anterior con el fin de que el gerente pueda cumplir los requerimientos
trazados de la empresa que son sólo tres: supervivencia, rentabilidad y
crecimiento. La rentabilidad y el crecimiento son cuestión de supervivencia, la
primera asegura la supervivencia de la empresa a corto plazo y la segunda a
largo plazo.
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